06- El vehículo y sus condiciones de seguridad

Los vehículos, como maquinas que son, deben de ser seguros para los usuarios y mantener a lo largo de toda su vida útil, las condiciones de seguridad, que vienen verificadas de fábrica y homologadas por el propio fabricante o distribuidor. Para mantener estas condiciones de seguridad es imprescindible que el propietario o responsable de cualquier vehículo a motor realice el mantenimiento adecuado y la puesta a punto de todos sus elementos de seguridad.

El permiso de circulación que recibimos al adquirir un vehículo nuevo o usado, garantiza que éste está matriculado, identificando a su propietario, y que es apto para la circulación, reflejando las condiciones mecánicas y las características del vehículo, que no pueden ser alteradas si las modificaciones no son notificadas y aprobadas. Este documento es el que autoriza que nuestro vehículo pueda circular por las vías públicas.

Tarjeta de inspección técnica (ITV). La tarjeta de inspección técnica acredita que el vehículo reúne las características necesarias para continuar circulando. En la tarjeta se anotarán las inspecciones técnicas obligatorias a las que puede estar sometido el vehículo en función de su antigüedad, tipo, masa máxima autorizada o servicio al que esté dedicado.

Los neumáticos constituyen el único elemento de contacto del vehículo con la carretera, son los encargados de asegurar la adherencia al firme tanto en las frenadas con en el deslizamiento lateral, por lo que su perfecto estado de conservación, la edad, el dibujo y la adecuada presión de los neumáticos son esenciales, especialmente cuando nos enfrentamos a situaciones extremas, como frenadas de emergencia, o pavimentos mojados o en mal estado.

En este sentido, la amortiguación ha de estar también en buen estado para que los neumáticos se puedan mantener permanentemente en contacto con el firme y así preservar nuestra seguridad. La DGT estima que más de un millón de los vehículos, un 5% , circulan con defectos graves en las ruedas, principalmente por llevar una profundidad del dibujo por debajo del mínimo legal de 1,6 mm; tener un desgaste irregular debido a una mala suspensión o una alineación incorrecta y circular con una presión errónea.

Las luces de alumbrado y señalización de los vehículos no solo están pensadas para poder ver sino también para ser visto e indicar las maniobras, por lo que es vital una correcta utilización del alumbrado así como la limpieza, el mantenimiento y la regulación de los faros. Es obligado el uso del alumbrado para todos los vehículos que circulen entre la puesta y la salida del sol o a cualquier hora del día en los túneles. Las motocicletas deberán llevar encendidas las luces permanentemente, al efecto de poder ser vistas, puesto que su pequeño volumen las hace menos visibles.  

Los elementos de seguridad activa y pasiva son garantía de seguridad. Dentro de la primera categoría tenemos el antibloqueo de frenos o sistema ABS, que permite el giro de las ruedas, lo que posibilita disminuir la distancia de frenado y la maniobrabilidad durante esta crítica situación. Llegado el caso debemos pisar el freno a fondo y no soltarlo hasta que desaparezca la situación de riesgo, conscientes de que podremos maniobrar con el vehículo en las mejores condiciones de seguridad. La asistencia a la frenada es un dispositivo que funciona en combinación con el ABS y el control de estabilidad para compensar las frenadas lentas o insuficientes.

En cuanto a los elementos de seguridad pasiva, es esencial llevar puestos los cinturones de seguridad, se ocupe el asiento que se ocupe, son importantes incluso para protegernos en los impactos a baja velocidad, que también pueden ocasionar graves lesiones. Los airbag son dispositivos que actúan de forma complementaria y conjuntamente con los cinturones de seguridad. El reposacabezas es un elemento de seguridad pasiva del vehículo que tiene como función principal evitar y minimizar lesiones cervicales en caso de impacto, en especial en caso de colisión por alcance. La altura correcta se consigue cuando la parte superior de la cabeza queda al mismo nivel que el reposacabezas.

Según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), la antigüedad media de los vehículos en los que se desplazaban los fallecidos en carretera en los primeros seis meses de 2015 asciende a 13,6 años. El riesgo de fallecer o resultar herido grave se multiplica por dos al comparar los accidentes ocurridos con vehículos de 10 a 15 años de antigüedad, en relación con los de menos de 5 años.

Las motos, como vehículo de transporte esencialmente urbano, registra cada año mayores índices de uso y, por tanto, de siniestralidad, en especial por la creciente aceptación de scooters de baja y media cilindrada, que son cómodos para los desplazamientos en ciudad y eficientes en el consumo de combustible y los gastos de mantenimiento. Los usuarios de motocicletas de baja, media o alta cilindrada han de extremar las precauciones, puesto que cualquier incidencia tiene unas consecuencias muchos más graves para el piloto, que se encuentra muy expuesto en los impactos. El uso de casco y ropa adecuada es esencial para minimizar los daños en caso de caídas.

Se producen cinco muertes diarias en las carreteras de la UE por fallos técnicos de los automóviles, por eso resulta esencial una adecuada renovación del parque automovilístico y extremar el cuidado y el mantenimiento de los vehículos que utilizamos.

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