04- Principales causas que provocan accidentes in itinere, factores de riesgo

En los Accidentes de Trabajo de Tráfico intervienen tres tipos de factores: humanos, mecánicos y medioambientales que, en la mayoría de los casos, aparecen de manera combinada en mayor o menor medida.
Los factores humanos: el trabajador actúa como conductor, pasajero, usuario de transporte o peatón, estando presente, en la mayoría de las ocasiones, las capacidades de la personas para evitar o minimizar los riesgos y las lesiones a través de hábitos o conductas adecuadas y respetuosas.
Los factores mecánicos: en este caso nos referimos a los medios de locomoción empleados, lo que incluye el buen estado, los mantenimientos y las revisiones obligatorias de los vehículos, que en el caso de los vehículos particulares, dependerán del trabajador. En el caso de vehículos de empresa, la responsabilidad de los mantenimientos y de las revisiones recae sobre el empresario.
Los factores ambientales: Comprende todas aquellas circunstancias que rodean al medio de transporte y al trabajador, lo que incluye todo lo relacionado con las condiciones meteorológicas (nieve, hielo, lluvia, niebla, etc.), el estado de la vía o calzada, la señalización, y cualquier otra circunstancia ajena a la persona y el medio utilizado para su desplazamiento.
Sin duda alguna, en la mayoría de los accidentes, los factores humanos tienen una influencia determinante. En todos los Accidentes de trabajo se combinan diversas causas, de tal suerte que, si tan solo una de ellas no hubiera estado presente, el accidente no se habría producido. En los accidentes in itinere se da también esta circunstancia, registrándose entre las principales causas de los accidentes una mayor presencia, de factores humanos o comportamientos inadecuados que provocan desenlaces indeseados.
A pesar de que como trabajadores, en ocasiones, nos enfrentamos a condiciones ambientales adversas, siempre se pueden minimizar los riesgos si nos encontramos en perfectas condiciones para la conducción y, además, extremamos las precauciones frente a las contingencias atmosféricas o de la calzada. Igualmente, unos adecuados hábitos frente al mantenimiento de las condiciones idóneas del vehículo ya sea particular o de empresa, contribuyen decisivamente a la reducción de fallos mecánicos que pudieran provocar accidentes. Es decir, está en nuestras manos reducir la incidencia de los factores ambientales y mecánicos.
Las causas principales de accidentes de tráfico son: Consumo de alcohol, drogas o medicamentos que interfieren en la conducción; velocidades inadecuadas; distracciones en la conducción; adelantamientos incorrectos; incumplimientos de las normas de circulación.
